Reflexión


Título de la nota: Un whisky una rosa y un condón.
Nota:


Porque después de perderme en un mar de dudas, después de perder mis pensamientos, siempre merece la pena escribir un poco más. Léeme si te atrae el nombre, léeme si te gusta lo que ves, léeme porque quizás encuentres el camino que perdiste cuando decidiste no ser tu mismo...

Así nace ésta historia, una mezcla de sensaciones y nuevos sentimientos explorados y experimentados por Santana; hombre solitario pero suficientemente vivido como para darse cuenta que la felicidad no la da una compañía sino la paz con nuestro ser. Mencionan las sabias lenguas que muchas veces vivimos sin vivir, nos la pasamos buscando una oportunidad que a veces llega y la dejamos pasar por miedo al mañana, luego nos reprochamos ¡Que cobardes somos! Y perdemos ese instante mágico que cambiaría nuestras vidas; perdemos ese tren que sólo pasa una vez por nosotros... nuestro protagonista fue así, hasta sus 7 años de edad en donde diversos acontecimientos y adversidades de la vida lo llevaron a tomar decisiones, muchas de las cuales formaron al hombre que es hoy en día; las sabias lenguas también mencionan que cuando nos encontramos cerca de nuestra misión en la tierra, nos embarga un gran entusiasmo y unas ganas de seguir más allá de cualquier límite, más allá de lo que nuestros ojos y cuerpo perciben. Así le pasó a Santana, tres grandes momentos que dieron lugar a nuevas sensaciones y nuevos sentimientos, pero que desgraciadamente el miedo a caer por segunda vez, el no confiar en nadie, el pensar que como paga uno, paga el otro, hicieron de él un manojo de sentimientos, una persona vacía, alguien que vive sin vivir...

Una rosa, así llamo Santana a todas sus experiencias amorosas las cuales dejaron una marca en él; no hay rosas sin espinas ni victorias sin batallas; no hay porque decir ¡Sí se puede hacer!, hay tantas verdades que sabemos y aprendemos en la vida, pero tan pocas son las aplicadas que de nada sirve tal cosa. Una relación muchas veces nos muestra nuestro lado más vulnerable, aquella parte de nosotros mismos que muchas veces nos proponemos a borrar, pero no lo logramos y es entonces cuando vestimos con trajes fríos y corazas fuertes aparentando ser algo que no somos... ¿Es tan difícil ser nosotros mismos?

Mientras la respuesta sea diferente a ¡Soy y seré yo mismo pese a cualquier cosa!, no podremos sostener una amistad, una relación, algún vínculo emocional estable, ya que siempre estará la duda latente en el otro de ¿Me será fiel? ¿Estará o no jugando conmigo? ¿Qué hace? ¿Dónde está? ¿Confío o no? etc.

Y son dudas, inquietudes, inmadureces las que dan origen a la segunda parte...
Un condón, llamado así por la protección, por la coraza, por dejar de ser nosotros mismos. Me gustaría que cada uno se preguntase ¿Cuándo fue la última vez que verdaderamente fui feliz? ¿Cuándo fue la última vez que hice algo por mí, sin importar si le agradaba o no a mí entorno social?..., son preguntas que al principio se ven tontas y cuya respuesta será ¡Siempre!, pero que al pasar de unos minutos cobran una inmensa fuerza, un insoportable peso, ya que seguramente es ahora cuando la respuesta comienza con un... "hace mucho tiempo".

Hoy en día la gran mayoría de personas fingen, ocultan, mienten, por miedo a mostrarse como en verdad son, por miedo a ser rechazados, y las que lo hacen son juzgadas, rechazadas... sinceramente tenemos que dejar de pensar que todos somos iguales en ésta vida, ya que como paga uno paga el otro.

Santana bautizó un condón al capítulo o momento de su vida en donde dudaba, en donde se hacía pasar por un hombre duro o débil según le convenía. Eso ocurrió una noche, en donde precipitadamente juzga a una chica la cual estaba sola sentada en la barra de un bar frecuentado por hombres que buscan respirar la libertad lejos del calor de sus hogares.

Julia era el nombre de ésta bella mujer solitaria la cual pasaba un rato diferente al del gran montón de días que representaban su vida diaria. Santana y Julia entablaron una conversación trivial, ambos sabían la suficiente teoría para encantar al otro verbalmente, Santana tenía miedo o duda al llevar ésta teoría a la práctica; pero rápidamente se percató de que Julia no era así. Era la excepción entre tantas mujeres que había conocido ya Santana

Luego de un momento Julia le comenta que tiene que irse a su casa, que ya es bastante tarde, Santana intenta persuadirla con un único objetivo en mente, pero Julia tan audaz y astuta lo mira, le sonríe y le dice: Yo no soy lo que tú estás buscando.

Palabras que hasta el sol de hoy Santana recuerda como si fuese ayer, ya que le hicieron aprender tres cosas.

La primera: jamás juzguen a una persona sin antes conocerla.
La segunda: dime con quien andas y te diré quien eres, no tiene validación alguna ya que cada persona es un mundo, eso sólo se aplica a las lenguas afiladas cuyo único fin es convencerte de una realidad ficticia.
Y, la tercera: sino aplicas y demuestras lo que dices saber y sentir no vale la pena que lo prediques, ya que quien vende un producto tiene que conocerlo y al menos haberlo probado una vez.

Por último pero no menos importante clasificación, un whisky; por los momentos de relajación, por los momentos en los cuales me pierdo en un mar de dudas, cuando pierdo mis pensamientos, cuando mi otro yo se apodera de mí, cuando decido no ser yo mismo.

En las madrugadas cuando esto me pasaba, solía ir al bar, sentarme en la barra del mismo, pedir un whisky, y, esperar compañía mientras lo tomaba poco a poco, sintiendo como cada sorbo bajaba por mi garganta quemándola, como cada parte de mi ser se encendía con cada trago... damas se acercaban, damas se alejaban, conversaciones que venían, conversaciones que iban, en fin nada bueno o productivo salía de ello. Sólo quedaba un vacío, subía y bajaba el nivel del mismo como baja o sube el nivel del mar en verano e invierno.

Perdí las oportunidades que me presentaba la vida, dejé pasar mis sueños a mi lado sin hacer nada para rescatarlos, perdí los consejos de mis viejos al no ponerlos en práctica, mucho tiempo después ya no soy así...

Ahora aprovecho lo bueno que me brinda la vida día a día, no tengo ilusiones, ni sueños, ya que he cumplido cada uno de ellos, doy consejos en vez de pedirlos, y todo por abrir mis ojos a tiempo, por reaccionar antes de que la vida terminara de noquearme y sacarme del juego.

Ahora te digo a ti, reacciona y haz de tú vida algo de lo que orgulloso te sientas.

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Ésta entrada fue publicada en mi blog personal de WordPress el 6 de Abril del 2011 bajo el nombre "Un whisky una rosa y un condón".

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